- Inflamación y Ciclo Capilar: La inflamación crónica en el cuero cabelludo puede afectar el ciclo de crecimiento del cabello. En condiciones normales, el cabello pasa por fases de crecimiento, reposo y caída. La inflamación prolongada puede alterar este ciclo, provocando que los folículos capilares entren prematuramente en la fase de caída.
- Folículos Dañados: La inflamación puede dañar los folículos capilares y debilitar el cabello en crecimiento. Esto puede llevar a un adelgazamiento gradual del cabello y una mayor susceptibilidad a la rotura.
- Obstrucción de Folículos: Afecciones como la caspa pueden obstruir los folículos capilares. Cuando los folículos están obstruidos, el cabello nuevo puede tener dificultades para crecer de manera saludable, lo que puede llevar a una disminución en la densidad capilar.
- Respuesta Inmunitaria: La inflamación del cuero cabelludo puede desencadenar una respuesta inmunitaria localizada. En algunos casos, el sistema inmunológico puede atacar por error los folículos capilares, lo que se conoce como alopecia areata. Esto resulta en la pérdida repentina y a menudo irregular del cabello.
- Rascado Excesivo: La inflamación y la picazón del cuero cabelludo pueden llevar al rascado constante. Esto puede dañar tanto el cuero cabelludo como el cabello mismo, debilitándolos y potencialmente causando la caída del cabello.
La inflamación del cuero cabelludo, como la caspa y otras afecciones inflamatorias, puede tener un impacto en la salud del cabello y potencialmente acelerar su caída. Aquí te explico cómo la inflamación del cuero cabelludo puede influir en la pérdida de cabello:













